Culminó la XXIII Brigada Sudamericana de Trabajo Voluntario y Solidaridad con Cuba

voluntariado internacional

XXIII Brigada de Solidaridad con Cuba

La delegación en la que participaron más de 200 brigadistas de Latinoamérica concluyó el pasado 7 de febrero. Durante las dos semanas desarrollo, los brigadistas fueron parte de la “II Conferencia Internacional con todos y para el bien de todos” en donde tuvieron la oportunidad de asistir a conferencias con distintos referentes del mundo y prestigiosos pensadores.  Además participaron de jornadas de trabajo voluntario, desfilar con los jóvenes cubanos en la Marcha de las Antorchas partiendo desde las escalinatas de la Universidad del Habana e intercambiaron charlas y vivencias con la población cubana al visitar distintas ciudades como Villa Clara, Ciego de Ávila, Camagüey y Santiago de Cuba.

La referida “II Conferencia Internacional con todos y para el bien de todos” tuvo lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana del 25 al 28 de enero del 2016. Este encuentro de gran importancia a nivel mundial y fue convocado por el “Proyecto José Martí de Solidaridad Internacional” que auspicia la UNESCO.

En el marco del programa mundial de actividades de homenaje a José Martí en el 160 aniversario de su nacimiento, sembró enormes posibilidades para el contacto y el intercambio entre personalidades de la academia, la ciencia, el arte, la cultura, la política y de movimientos sociales y religiosos que comparten preocupaciones comunes ante el agravamiento de la crisis global, así como una misma esperanza en el mejoramiento humano.

La Conferencia buscó sistematizar el más plural debate de ideas entre personas de buena voluntad de todo el orbe, y poner el pensamiento martiano al servicio del diálogo para la construcción de entendimientos en torno a la necesidad de políticas encaminadas a objetivos como los siguientes:

  • Erradicar la pobreza y favorecer la inclusión social frente a la praxis inhumana de la exclusión y la segregación por razas, sexo, religión y cualquier otra forma de discriminación.
  • Fomentar las capacidades de la educación y la cultura para la formación de seres humanos capaces de realizarse como individuos en su relación solidaria con sus semejantes.
  • Promover el equilibrio en las relaciones de las sociedades entre sí, y con los ecosistemas de los que depende la existencia de nuestra especie.
  • Afirmar la importancia ética del principio de la unidad ante la tendencia a la división y el enfrentamiento que genera la incertidumbre propia de una circunstancia de crisis.
Trabajo voluntario en Cooperativas Agrarias

Trabajo voluntario en Cooperativas Agrarias

A lo largo del desarrollo de la brigadas existieron instancias de debate y reflexión y como producto de ello los concurrentes elaboraron una declaración final en donde resaltaron la labor de los cubanos por garantizar los derechos humanos; los valores de la solidaridad, unidad, igualdad, compromiso con los ideales progresistas; el rol de las nuevas generaciones para encarar la actualización del modelo económico; la ayuda internacional recibida y el lugar de Cuba durante los casi 50 años de bloqueo.

Para ello se comprometieron a apoyar las acciones de solidaridad con Cuba; generar una movilización popular para terminar con la desinformación; promover más brigadas de trabajo voluntario y expresar la más enérgica oposición a los métodos  imperialistas.

Desde la Asociación Mutual de Voluntarios Sociales de la República Argentina felicitamos a nuestros voluntarios por su compromiso, agradecemos al ICAP habernos convocado una vez más y reforzamos los vínculos que nos hermanan con el Pueblo Cubano.

 

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XXII Brigada de trabajo voluntario y solidaridad con Cuba

Brigada de Solidaridad con Cuba

Trabajo voluntario Cooperativas Agrarias en Cuba

Un grupo de seis voluntarios de la Mutual participó de la maravillosa experiencia de la XXII Brigada Suramericana de Trabajo Voluntario y Soli­daridad con Cuba. Participaron de tareas en las cooperativas y agrícolas y de la marcha de las antorchas.

El Campamento Internacional “Julio Antonio Mella” del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), se fundó 25 de febrero de 1972. Se encuentra ubicado en el municipio Caimito, provincia Artemisa.

La idea de crear un lugar que se dedicara a la atención de la solidaridad y a los amigos que vendrían a conocer la realidad cubana partió del compañero Fidel Castro Ruz.Todo comenzó cuando jóvenes de 27 naciones llegaron a Cuba. Su objetivo era construir una escuela secundaria básica en el campo y 28 viviendas para obreros del Plan Genético Los Naranjos en menos de seis meses. La idea surgió durante el recorrido que realizara una delegación de la Federación Mundial de Juventudes Democráticas por centros educacionales en el campo.

Posteriormente se crearon las condiciones para darle alojamiento a los brigadistas internacionales que han visitado el país durante más de 36 años, no sólo para brindar su aporte laboral desinteresado sino también para intercambiar con entidades de todo tipo, contribuyendo así a la divulgación de la verdadera realidad cubana y en lucha contra el bloqueo impuesto a la Isla.

El Campamento Internacional, desde su fundación, ha dado abrigo a más de 55 000 brigadistas de los cinco continentes, personas que han venido a la Isla con el ánimo de conocer la realidad del país, no la que aparece en los grandes medios de difusión masiva, sino la que palpita en cada calle y cada casa, y casi nunca ocupa espacio en esos medios multimillonarios o los ocupa de manera lamentable.

Con la ayuda de las manos de esos brigadistas (blancos, negros, mestizos, mujeres, niños…) se han levantado no pocas obras de los sectores educacional, médico y residencial en Caimito, como la construcción de la comunidad Los Naranjos, consultorios médicos en el municipio y la Sala de Rehabilitación en Ceiba del Agua; la reparación total de la Escuela Primaria Miguel Perera, en el poblado de Vereda Nueva y el remozamiento del Instituto Preuniversitario Jorge Dimitrov (Ceiba 7), obras de indiscutible peso en la Batalla de Ideas, pero que son un mínimo de lo aportado, durante 24 años, por hermanos que defienden la causa del proceso revolucionario en cualquier parte y bajo cualquier bandera.

Junto al aporte en las obras constructivas cubanas y los campos citrícolas, ha estado presente, también, la contribución en divisas para la compra de medicamentos, materiales y recursos, negados por las fuerzas reaccionarias, y una labor sostenida y fecunda en sus países de origen, que aumenta día a día el prestigio de la nación cubana ante los ojos del planeta. El campamento se ha convertido en sede de eventos nacionales, planes de capacitación y congresos de estudiantes extranjeros en Cuba, para los cuales presta servicios de alojamiento y alimentación muy bien reconocidos.

La marcha de las antorchas, en memoria del Héroe Nacional José Martí, se realizó por primera vez en la medianoche del 27 de enero de1953, para esperar el advenimiento del centenario de su natalicio.
Coincidió el centenario del Héroe Nacional con una de las etapas más dramáticas de la vida cubana. Los crímenes cometidos por la tiranía y la persecución a los jóvenes que estaban dispuestos a cambiar el rumbo político de la Isla se hacía cada vez más insoportable.

Frente a las injusticias de la tiranía, la FEU y las clases vivas de la nación comenzaron a crear condiciones para rendir tributo a un hombre que supo entregar su vida en las maniguas por la libertad de Cuba. La universidad se vistió de gala y los estudiantes se reunieron para organizar el homenaje a Martí. Es entonces que un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban Flavio Bravo Pardo, Léster Rodríguez, Conchita Portela y Alfredo Guevara, tratan de organizar sus ideas para un acto y esperar el 28 de enero.
Alfredo Guevara sugirió que podía ser un desfile con antorchas desde la Universidad hasta la Fragua Martiana. La iniciativa prendió enseguida en el grupo, la discutieron con más amplitud, y él opinó además que la proposición debía hacerla una mujer para darle un sentido más emotivo. Conchita Portela era vicepresidenta de la Escuela de Pedagogía y fue la indicada para hacerla en la reunión de la FEU, presidida en esos momentos por Joaquín Peláez. Cuando se planteó la idea del desfile de las antorchas fue unánimemente aceptada.
La tiranía de Batista se negó a concederles el permiso a los jóvenes para que efectuaran la actividad. Sin embargo, la negación no permitió que ellos se acobardaran, sino que siguieron con sus propósitos y convirtieron las antorchas también en armas de defensa, colocándoles clavos, por si eran agredidos por los esbirros batistianos. El desfile en honor al Maestro no fue interrumpido por los soldados del Ejército y todos tuvieron que reconocer que había sido un gran homenaje.
El 27 de enero partió la importante Marcha de las antorchas desde la escalinata hacia la Fragua Martiana, bajan por San Lázaro hacia Espada y se continuó hasta las calles 27 y Hospital. En el trayecto se sumó un grupo que esa misma tarde había clausurado, en el Palacio de los Yesistas, el Congreso Martiano en Defensa de los derechos de la Juventud.
A la cabeza del desfile, una bandera cubana llevada por compañeras universitarias y de la segunda enseñanza; detrás de la Enseña Nacional, el ejecutivo en pleno de la FEU. Las mujeres martianas iban todas cogidas de brazo; era un grupo numeroso, pero la sensación, lo impactante del desfile, era el grupo de más de quinientos jóvenes perfectamente formados que iban detrás de Fidel. Su disciplina era impecable. Algunos de estos jóvenes participarían en julio en el heroico asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo.Cuando comenzaron a corear los gritos de: ¡Revolución!, ¡Revolución!, sobresalían las voces del grupo que seguía a Fidel; era como un torrente atronador que hizo vibrar la calle e impresionar a un pueblo que con tristeza rendía tributo en su centenario al hombre de La Edad de Oro.
Hoy como ayer los jóvenes revolucionarios, coincidiendo con el aniversario del natalicio del Maestro, inician el patriótico ritual que hace más de medio siglo comenzó la generación del centenario guiada por un joven rebelde llamado Fidel Castro; para no permitir que el apóstol muriese en el año de su centenario. Cada aniversario de la Marcha de las Antorchas, el desfile constituye una muestra del apoyo del estudiantado a la dirección histórica de la Revolución. El natalicio de José Martí es recordado por todos los cubanos, puesto que los sueños revolucionarios son construidos con su pensamiento vigente cada día.
NOSOTROS ESTUVIMOS AHÍ!!!

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