IX Brigada Internacional de Solidaridad en Cuba

 

 

Trabajo Voluntario en Cuba

IX Brigada Internacional de Solidaridad con Cuba

Una vez mas Argentina fue parte del XI contingente de la Brigada de Solidaridad Primero de Mayo provenientes de naciones de América Latina y el Caribe, Europa, África, Medio Oriente, Asia y Oceanía. Los brigadistas concurrentes de los 35 países invitados participaron de la conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores junto al pueblo cubano. La Asociación Mutual de Voluntarios Sociales de la República Argentina, formó parte por primera vez  de la convocatoria nacional y de la comitiva Argentina de estas brigadas internacionales, teniendo ya experiencias en las latinoamericanas.

A su regreso, uno de los voluntarios de la Mutual señalo: “Particularmente viví una experiencia imborrable el día 2 de mayo cuando represente a la delegación argentina en el panel principal del Evento Internacional de Solidaridad en el Palacio de las Convenciones, organizado por la CTC. Tuve la oportunidad de disertar ante 1400 personas la situación política que vive nuestro país a partir de los cambios políticos acontecidos, lo que representa coyunturalmente un avance de la derecha en la política latinoamericana, donde los jóvenes tenemos un papel fundamental en la realidad de nuestra región.”

 

Trabajo Voluntario en Cuba

Declaración final de la Brigada Internacional 1º De Mayo:

Trabajo Voluntario en Cuba

XI Brigada Internacional de Solidaridad con Cuba

Ya regresamos la totalidad de los brigadistas de la delegación Argentina. En total fuimos 215 brigadistas de 35 países de cuatro continentes (Argentina, Brasil, Costa Rica, Colombia, Chile, Bolivia, El Salvador, Perú, Venezuela, Bahamas, Haití, Guyana, Martinica, Suecia, Dinamarca, Grecia, Alemania, Gran Bretaña, Francia, España, Suiza, Turquía, Ucrania, Malta, Islandia, Etiopía, República del Congo, República Democrática del Congo, Senegal, Sudáfrica, Israel, Corea del Sur, Japón, Sri Lanka y del heroico pueblo Palestino)

Fue una experiencia inolvidable y podemos decir que cumplimos con el objetivo, aportamos trabajo físico e intelectual muy importante que fue cuantificado en varias miles de horas de trabajo agrícola por el director del Campamento, compañero Raúl Abreu.

Pero también tenemos que decir que nuestra solidaridad aportada al pueblo cubano fue muy inferior a lo brindado por ellos en buen trato, calidez, contacto directo con máximos dirigentes políticos, intelectuales y profesionales de la Isla y principalmente todas las posibilidades brindadas a relacionarnos directamente con sus habitantes cuyo pico de mayor aprovechamiento fue el intercambio con los CDR (Comité de Defensa de la Revolución).

Cuidaron cada detalle para que nos sintiéramos cómodos y nos cuidaron dándonos un trato de invitados internacionales y esto se notaba en la guardia motorizada que dispusieron cuando nos trasladábamos de una población a otra, de una provincia a otra.

Fueron emociones tras emociones, se nos brindó la posibilidad de contactarnos personalmente con los protagonistas de la revolución, hablamos con dos de los Combatientes del desembarco del Granma (de los 82 quedan 10 con vida, entre ellos Fidel y Raúl), uno de ellos estuvo en la Sierra Maestra los 26 meses. Hablamos con quienes sobrevivieron del intento de copamiento al Moncada; también con siete combatientes que integraron la columna norte y la sur en Las Villas a cargo de Camilo y del Che respectivamente.

No menos emotiva fue la visita al municipio de Yaguajay donde se encuentra el Memorial y la estatua a Camilo, zona donde se libró la batalla de Yaguajay que duró 11 días; lo mismo que la visita en Santa Clara al Mausoleo donde están los restos del Che y sus 39 compañeros que cayeron en Bolivia y también ver el Tren Blindado desparramado como muestra de la violenta lucha hacia el triunfo de la Revolución.

El éxtasis emocional lo tuve el 1º de mayo participando en el desfile del pueblo cubano. Un millón de personas, compactas, incesantemente marchando por casi dos horas; también aquí tuvieron un trato especial con los brigadistas, nos ubicaron el palco oficial muy cerca de las máximas autoridades políticas de la isla.

Lo sustancial fue haber escuchado de miembros del Comité Central, del Buró Político del PC, de la Central de Trabajadores, de dos de los cinco héroes antiterroristas –Fernando y Antonio- y de los brigadistas de cada país una valoración de su situación política y la visión internacional en el marco de las actividades programadas, pero también tuvimos la posibilidad, según el interés personal, aprovechar momentos particulares con cada uno.

Esta experiencia fortalece mis convicciones y compromiso en continuar luchando por un mundo mejor, ya que comprobamos que es posible.

 

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Nueva Brigada de trabajo voluntario y solidaridad con Cuba

Cada año, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) acoge con inmensa satisfacción y alegría la Brigada Latinoamericana de Trabajo Voluntario y Solidaridad con Cuba; integrada por delegaciones de Brasil, Chile, Argentina, Uruguay y Paraguay.

La XXIII Brigada Latinoamericana y Caribeña, cuyo programa se desarrollará del 24 de enero al 7 de febrero de 2016  en las provincias La Habana, Artemisa; con una visita a  Villa Clara y Santiago de Cuba.


La Brigada tiene como objetivos coadyuvar a una mayor compresión de la realidad cubana y la realización de jornadas de trabajo voluntario como aporte al desarrollo agrícola y otras tareas productivas.

El programa contempla visitas a lugares de interés histórico, económico, cultural y social; tanto en la capital como en otras provincias, la impartición de conferencias sobre temas de actualidad nacional e internacional y encuentros con organizaciones de la sociedad cubana.

Las jornadas de trabajo agrícola se efectuarán en áreas aledañas al CIJAM. Este campamento, cuenta con condiciones adecuadas para satisfacer la vida colectiva y las necesidades de las personas que nos visitan de diferentes partes del mundo.

El Campamento Internacional “Julio Antonio Mella” del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), se fundó 25 de febrero de 1972. Se encuentra ubicado en el municipio Caimito, provincia Artemisa.

La idea de crear un lugar que se dedicara a la atención de la solidaridad y a los amigos que vendrían a conocer la realidad cubana partió del compañero Fidel Castro Ruz.
Todo comenzó cuando jóvenes de 27 naciones llegaron a Cuba. Su objetivo era construir una escuela secundaria básica en el campo y 28 viviendas para obreros del Plan Genético Los Naranjos en menos de seis meses. La idea surgió durante el recorrido que realizara una delegación de la Federación Mundial de Juventudes Democráticas por centros educacionales en el campo.

Posteriormente se crearon las condiciones para darle alojamiento a los brigadistas internacionales que han visitado el país durante más de 37 años, no sólo para brindar su aporte laboral desinteresado sino también para intercambiar con entidades de todo tipo, contribuyendo así a la divulgación de la verdadera realidad cubana y en lucha contra el bloqueo impuesto a la Isla.

Ha acogido, entre otras, a las brigadas nórdicas, “Antonio Maceo” (Estados Unidos), “Cruz del Sur” (Australia y Nueva Zelanda), “Carlos Roloff” (Polonia), “Tupac Amaru” (Perú). Ha recibido a grupos de varios países latinoamericanos como México, Puerto Rico, Costa Rica, Santo Domingo y Jamaica. Fue sede del I y II Encuentro Latinoamericano y Caribeño de Amistad y Solidaridad con Cuba.

El 30 de julio de 1972 se entregó la escuela secundaria básica en el campo Jorge Dimitrov (Ceiba 7), hoy escuela militar Camilo Cienfuegos, y los 28 hogares para obreros del Plan Genético Los Naranjos. Todo se hizo en menos de seis meses. El centro que albergó a los brigadistas no se demolió ni cambió el sentido que le dio origen. Devino Campamento Internacional y mantuvo el nombre de Julio Antonio Mella, en honor a aquella iniciativa que hizo trascender el valor del trabajo voluntario. Ha cambiado mucho desde aquel febrero de 1972, pero el tiempo lo rejuvenece, al igual que el calor de sus trabajadores y la huella de cariño que dejan sus visitantes.
Para hablar del Campamento Internacional “Julio Antonio Mella”, en Caimito, es necesario comenzar por informar que ya se estrenan con el estandarte de Vanguardia Nacional, se impone mirar hacia todos los tiempos: el pasado, el presente y el futuro, para poder aquilatar la inmensa valía de este centro, abierto de par en par a los amigos de Cuba en el mundo entero y abierto a cualquier obra que dignifique la condición humana.

El Campamento Internacional, desde su fundación, ha dado abrigo a más de 55 000 brigadistas de los cinco continentes, personas que han venido a la Isla con el ánimo de conocer la realidad del país, no la que aparece en los grandes medios de difusión masiva, sino la que palpita en cada calle y cada casa, y casi nunca ocupa espacio en esos medios multimillonarios o los ocupa de manera lamentable.

Con la ayuda de las manos de esos brigadistas (blancos, negros, mestizos, mujeres, niños…) se han levantado no pocas obras de los sectores educacional, médico y residencial en Caimito, como la construcción de la comunidad Los Naranjos, consultorios médicos en el municipio y la Sala de Rehabilitación en Ceiba del Agua; la reparación total de la Escuela Primaria Miguel Perera, en el poblado de Vereda Nueva y el remozamiento del Instituto Preuniversitario Jorge Dimitrov (Ceiba 7), obras de indiscutible peso en la Batalla de Ideas, pero que son un mínimo de lo aportado, durante 24 años, por hermanos que defienden la causa del proceso revolucionario en cualquier parte y bajo cualquier bandera.

Junto al aporte en las obras constructivas cubanas y los campos citrícolas, ha estado presente, también, la contribución en divisas para la compra de medicamentos, materiales y recursos, negados por las fuerzas reaccionarias, y una labor sostenida y fecunda en sus países de origen, que aumenta día a día el prestigio de la nación cubana ante los ojos del planeta. El campamento se ha convertido en sede de eventos nacionales, planes de capacitación y congresos de estudiantes extranjeros en Cuba, para los cuales presta servicios de alojamiento y alimentación muy bien reconocidos.

ESTE AÑO NUEVAMENTE,  LA MUTUAL DE VOLUNTARIOS DE LA REPÚBLICA ARGENTINA DIRÁ PRESENTE, A TRAVÉS DE LA PARTICIPACIÓN DE SEIS DE SUS VOLUNTARIOS DE DISTINTOS LUGARES DEL PAÍS.

 

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XXII Brigada de trabajo voluntario y solidaridad con Cuba

Brigada de Solidaridad con Cuba

Trabajo voluntario Cooperativas Agrarias en Cuba

Un grupo de seis voluntarios de la Mutual participó de la maravillosa experiencia de la XXII Brigada Suramericana de Trabajo Voluntario y Soli­daridad con Cuba. Participaron de tareas en las cooperativas y agrícolas y de la marcha de las antorchas.

El Campamento Internacional “Julio Antonio Mella” del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), se fundó 25 de febrero de 1972. Se encuentra ubicado en el municipio Caimito, provincia Artemisa.

La idea de crear un lugar que se dedicara a la atención de la solidaridad y a los amigos que vendrían a conocer la realidad cubana partió del compañero Fidel Castro Ruz.Todo comenzó cuando jóvenes de 27 naciones llegaron a Cuba. Su objetivo era construir una escuela secundaria básica en el campo y 28 viviendas para obreros del Plan Genético Los Naranjos en menos de seis meses. La idea surgió durante el recorrido que realizara una delegación de la Federación Mundial de Juventudes Democráticas por centros educacionales en el campo.

Posteriormente se crearon las condiciones para darle alojamiento a los brigadistas internacionales que han visitado el país durante más de 36 años, no sólo para brindar su aporte laboral desinteresado sino también para intercambiar con entidades de todo tipo, contribuyendo así a la divulgación de la verdadera realidad cubana y en lucha contra el bloqueo impuesto a la Isla.

El Campamento Internacional, desde su fundación, ha dado abrigo a más de 55 000 brigadistas de los cinco continentes, personas que han venido a la Isla con el ánimo de conocer la realidad del país, no la que aparece en los grandes medios de difusión masiva, sino la que palpita en cada calle y cada casa, y casi nunca ocupa espacio en esos medios multimillonarios o los ocupa de manera lamentable.

Con la ayuda de las manos de esos brigadistas (blancos, negros, mestizos, mujeres, niños…) se han levantado no pocas obras de los sectores educacional, médico y residencial en Caimito, como la construcción de la comunidad Los Naranjos, consultorios médicos en el municipio y la Sala de Rehabilitación en Ceiba del Agua; la reparación total de la Escuela Primaria Miguel Perera, en el poblado de Vereda Nueva y el remozamiento del Instituto Preuniversitario Jorge Dimitrov (Ceiba 7), obras de indiscutible peso en la Batalla de Ideas, pero que son un mínimo de lo aportado, durante 24 años, por hermanos que defienden la causa del proceso revolucionario en cualquier parte y bajo cualquier bandera.

Junto al aporte en las obras constructivas cubanas y los campos citrícolas, ha estado presente, también, la contribución en divisas para la compra de medicamentos, materiales y recursos, negados por las fuerzas reaccionarias, y una labor sostenida y fecunda en sus países de origen, que aumenta día a día el prestigio de la nación cubana ante los ojos del planeta. El campamento se ha convertido en sede de eventos nacionales, planes de capacitación y congresos de estudiantes extranjeros en Cuba, para los cuales presta servicios de alojamiento y alimentación muy bien reconocidos.

La marcha de las antorchas, en memoria del Héroe Nacional José Martí, se realizó por primera vez en la medianoche del 27 de enero de1953, para esperar el advenimiento del centenario de su natalicio.
Coincidió el centenario del Héroe Nacional con una de las etapas más dramáticas de la vida cubana. Los crímenes cometidos por la tiranía y la persecución a los jóvenes que estaban dispuestos a cambiar el rumbo político de la Isla se hacía cada vez más insoportable.

Frente a las injusticias de la tiranía, la FEU y las clases vivas de la nación comenzaron a crear condiciones para rendir tributo a un hombre que supo entregar su vida en las maniguas por la libertad de Cuba. La universidad se vistió de gala y los estudiantes se reunieron para organizar el homenaje a Martí. Es entonces que un grupo de jóvenes, entre los que se encontraban Flavio Bravo Pardo, Léster Rodríguez, Conchita Portela y Alfredo Guevara, tratan de organizar sus ideas para un acto y esperar el 28 de enero.
Alfredo Guevara sugirió que podía ser un desfile con antorchas desde la Universidad hasta la Fragua Martiana. La iniciativa prendió enseguida en el grupo, la discutieron con más amplitud, y él opinó además que la proposición debía hacerla una mujer para darle un sentido más emotivo. Conchita Portela era vicepresidenta de la Escuela de Pedagogía y fue la indicada para hacerla en la reunión de la FEU, presidida en esos momentos por Joaquín Peláez. Cuando se planteó la idea del desfile de las antorchas fue unánimemente aceptada.
La tiranía de Batista se negó a concederles el permiso a los jóvenes para que efectuaran la actividad. Sin embargo, la negación no permitió que ellos se acobardaran, sino que siguieron con sus propósitos y convirtieron las antorchas también en armas de defensa, colocándoles clavos, por si eran agredidos por los esbirros batistianos. El desfile en honor al Maestro no fue interrumpido por los soldados del Ejército y todos tuvieron que reconocer que había sido un gran homenaje.
El 27 de enero partió la importante Marcha de las antorchas desde la escalinata hacia la Fragua Martiana, bajan por San Lázaro hacia Espada y se continuó hasta las calles 27 y Hospital. En el trayecto se sumó un grupo que esa misma tarde había clausurado, en el Palacio de los Yesistas, el Congreso Martiano en Defensa de los derechos de la Juventud.
A la cabeza del desfile, una bandera cubana llevada por compañeras universitarias y de la segunda enseñanza; detrás de la Enseña Nacional, el ejecutivo en pleno de la FEU. Las mujeres martianas iban todas cogidas de brazo; era un grupo numeroso, pero la sensación, lo impactante del desfile, era el grupo de más de quinientos jóvenes perfectamente formados que iban detrás de Fidel. Su disciplina era impecable. Algunos de estos jóvenes participarían en julio en el heroico asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y Bayamo.Cuando comenzaron a corear los gritos de: ¡Revolución!, ¡Revolución!, sobresalían las voces del grupo que seguía a Fidel; era como un torrente atronador que hizo vibrar la calle e impresionar a un pueblo que con tristeza rendía tributo en su centenario al hombre de La Edad de Oro.
Hoy como ayer los jóvenes revolucionarios, coincidiendo con el aniversario del natalicio del Maestro, inician el patriótico ritual que hace más de medio siglo comenzó la generación del centenario guiada por un joven rebelde llamado Fidel Castro; para no permitir que el apóstol muriese en el año de su centenario. Cada aniversario de la Marcha de las Antorchas, el desfile constituye una muestra del apoyo del estudiantado a la dirección histórica de la Revolución. El natalicio de José Martí es recordado por todos los cubanos, puesto que los sueños revolucionarios son construidos con su pensamiento vigente cada día.
NOSOTROS ESTUVIMOS AHÍ!!!

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